
Poucas veces me emocionei tanto escoltando un discurso nunca entrega de premios , basicamente porque nestas a cotío prima a benevolencia como mundo en xeral nunha especie de gratitude ó todo por el todo , ó mundo por haberme premiado a min.
Nembargantes Ingrid , foi firme , agradecendo á vida a todo aquel que lla fixo un pouquiño máis doada na selva e denunciando que nunca será de todo libre mentres existan compañeiros secuestrados , mentres perduren as desigualdades e perviva a inxustiza .
Esa muller miúda e feble , demandou con voz firme igualdade entre os pobos de América latina , demandou dos lideres mundiais especialmente dos americanos e dos Europeos respecto para Colombia e o meu modo de ver foi determinante na maira en que defendeu que cada un de nós pode saír da súa cómoda poltrona para denunciar as múltiples inxustizas que a cotío se comenten cos débiles .
“Contrasta esto con la cruel realidad que sufren mis hermanos cautivos en la selva, a manos de sus deshumanizados carceleros. Para ellos, hoy, no hay ni generosidad, ni respeto, ni familia, ni afecto. Como me sucede desde hace demasiados años, vuelvo a sentir la tristeza y la alegría tejiéndose simultáneamente en mí, y confirmo una vez más que no me sentiré totalmente libre, ni feliz, mientras quede alguno de mis compañeros preso en la selva.Pienso, por lo tanto, que cogida de la mano de todos los que nos acompañan hoy, es necesario reflexionar en lo que podemos hacer por ellos. No sólo porque haciéndolo podemos estar contribuyendo a salvarlos, sino paradójicamente, porque creo que nos estaremos salvando también a nosotros mismos. En las cíclicas repeticiones de la historia, veo con claridad que tenemos la oportunidad, una vez más, de ser aquéllos que rompen el círculo de las maldiciones. El año pasado, en esta misma ceremonia, se oyeron las voces de las víctimas del Holocausto. Quienes estaban aquí, asistieron al doloroso cuestionamiento que ellos les hacían a sus propios vecinos, aquéllos que los miraron en silencio partir hacia el infierno y que no hicieron nada.¿Qué hubiéramos hecho nosotros? ¿Hubiésemos hecho como la mayoría, tratando de encontrar justificaciones a la infamia, para poder dormir en la tranquilidad de nuestra indiferencia? Todos queremos pensar que no. Todos quisiéramos vernos retratados del lado de los héroes anónimos que se jugaron la vida por salvar la de ese hombre, la de ese niño que sufrió.La vida nos ha traído a la consciencia la realidad amarga de los que están presos de esa misma infamia en las selvas de Colombia, de esa misma locura revestida de otro uniforme, pero habitada de la misma crueldad. Hoy no podemos ignorar su situación y la de cientos de seres humanos que padecen la arbitrariedad de la intolerancia política, religiosa o cultural en cualquier lugar del mundo. En esta aldea global que es el mundo de hoy, todos somos vecinos. A diario podemos extender la mano y no lo hacemos.”
I
Ingrid Betacourt .Estracto do discurso dos premios Principe de Asturias 2008
Nembargantes Ingrid , foi firme , agradecendo á vida a todo aquel que lla fixo un pouquiño máis doada na selva e denunciando que nunca será de todo libre mentres existan compañeiros secuestrados , mentres perduren as desigualdades e perviva a inxustiza .
Esa muller miúda e feble , demandou con voz firme igualdade entre os pobos de América latina , demandou dos lideres mundiais especialmente dos americanos e dos Europeos respecto para Colombia e o meu modo de ver foi determinante na maira en que defendeu que cada un de nós pode saír da súa cómoda poltrona para denunciar as múltiples inxustizas que a cotío se comenten cos débiles .
“Contrasta esto con la cruel realidad que sufren mis hermanos cautivos en la selva, a manos de sus deshumanizados carceleros. Para ellos, hoy, no hay ni generosidad, ni respeto, ni familia, ni afecto. Como me sucede desde hace demasiados años, vuelvo a sentir la tristeza y la alegría tejiéndose simultáneamente en mí, y confirmo una vez más que no me sentiré totalmente libre, ni feliz, mientras quede alguno de mis compañeros preso en la selva.Pienso, por lo tanto, que cogida de la mano de todos los que nos acompañan hoy, es necesario reflexionar en lo que podemos hacer por ellos. No sólo porque haciéndolo podemos estar contribuyendo a salvarlos, sino paradójicamente, porque creo que nos estaremos salvando también a nosotros mismos. En las cíclicas repeticiones de la historia, veo con claridad que tenemos la oportunidad, una vez más, de ser aquéllos que rompen el círculo de las maldiciones. El año pasado, en esta misma ceremonia, se oyeron las voces de las víctimas del Holocausto. Quienes estaban aquí, asistieron al doloroso cuestionamiento que ellos les hacían a sus propios vecinos, aquéllos que los miraron en silencio partir hacia el infierno y que no hicieron nada.¿Qué hubiéramos hecho nosotros? ¿Hubiésemos hecho como la mayoría, tratando de encontrar justificaciones a la infamia, para poder dormir en la tranquilidad de nuestra indiferencia? Todos queremos pensar que no. Todos quisiéramos vernos retratados del lado de los héroes anónimos que se jugaron la vida por salvar la de ese hombre, la de ese niño que sufrió.La vida nos ha traído a la consciencia la realidad amarga de los que están presos de esa misma infamia en las selvas de Colombia, de esa misma locura revestida de otro uniforme, pero habitada de la misma crueldad. Hoy no podemos ignorar su situación y la de cientos de seres humanos que padecen la arbitrariedad de la intolerancia política, religiosa o cultural en cualquier lugar del mundo. En esta aldea global que es el mundo de hoy, todos somos vecinos. A diario podemos extender la mano y no lo hacemos.”
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Ingrid Betacourt .Estracto do discurso dos premios Principe de Asturias 2008






